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Ritos y costumbres

Los cuatro principios regulativos (Pilares de la vida espiritual)

1. Austeridad: No intoxicación con bebidas alcohólicas, tabaco, etc.

2. Veracidad: No participar de juegos de azar que involucren apuestas, etc.

3. No-violencia: No consumir carne, huevos o pescado.

4. Pureza: No practicar sexo fuera del matrimonio, sin intenciones de procrear.

Aunque también siguen estos cuatro principios, la gran mayoría de los devotos del Señor Krishna residen fuera del Templo, en su propia casa, llevando una vida normal conforme a sus ocupaciones habituales: trabajo, estudios, quehaceres domésticos, etc. Existen también aquellos que se dedican íntegramente al estudio de las Escrituras Védicas y a las actividades misioneras (predica) y, por ello, residen en los templos. Por lo general el programa diario seguido por los residentes en el templo es el siguiente:

4.00 hs. Hora de despertar

4.30 hs. Reunión en la sala del templo para adorar a Sri Krishna en una ceremonia muy alegre, en la cual se practica la meditación acompañada de cantos (bhajans) y danzas devocionales.

5.00 hs. Meditación individual. Es el momento de recitar repetidamente, en un rosario de 108 cuentas, el maha-mantra Hare Krishna Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare / Hare Rama Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare. En total, durante todo el día, cada devoto/a debe cumplir un voto de recitar 16 rondas (vueltas) en su rosario, o sea, 16 x 108. Esta practica apacigua la mente y remueve las impurezas indeseables.

6.30 hs. Estudio grupal de la escritura sagrada denominada Srimad-Bhagavatam.

7.30 hs. Ceremonia de Govinda, acompañada de más cánticos y danzas.

8.00 hs. Desayuno y descanso.

9.30 hs. Las labores: cada quien se ocupa de acuerdo a su naturaleza (habilidades, tendencias, etc.) Los diversos servicios abarcan actividades misioneras en las calles, manutención y limpieza del templo, servicios prácticos en el altar, cocina, tareas administrativas, etc.

13.00 hs. Almuerzo y descanso.

14.30 hs. Se reanudan las tareas.

19.00 hs. Programación en el Templo: Ceremonia con canto y danza devocional.

19.30 hs. Estudio grupal del Bhagavad-gita Tal Como Es.

20.30 hs. Lunch liviano.

21 / 21.30 hs. Hora de dormir.

Rituales de iniciación espiritual

Aquel que, residiendo o no en los templos, desee aceptar a un maestro espiritual y someterse a la primera iniciación espiritual, deberá seguir los cuatro principios regulativos y cantar diariamente dieciséis vueltas (en su rosario) del maha-mantra Hare Krishna. Después de un año, por lo tanto, tal persona puede iniciarse, recibiendo en esa ocasión un nombre espiritual (en sánscrito), y en una hermosa ceremonia denominada "agni-hotra" (ceremonia de fuego) oficializará el voto de seguir los cuatro principios regulativos para toda la vida. El maestro espiritual pasará a orientar el camino espiritual del discípulo, transmitiéndole siempre conocimiento trascendental. Si el discípulo exhibe las cualidades de la modalidad de la bondad (ecuanimidad, auto-control, austeridad, limpieza, honestidad, etc.) por más de dos años, recibirá la segunda iniciación, es decir que será iniciado como brahmana, con lo cual deberá meditar en el 'mantra gayatri' tres veces al día (al amanecer, al medio día y al anochecer) Además de ello, el o la brahmana podrá presidir ceremonias en los templos, tales como casamientos, bautismos, etc.

Para aquel que desee una vida de renuncia total a la vida familiar y practicar la abstinencia sexual, existe también la opción de la iniciación conocida como "sannyasa". Esto solo ocurre con aquellos que por varios años practicaron estrictamente la vida espiritual, dedicándose con intensidad a los estudios filosóficos védicos.

Generalmente tal iniciación podrá ocurrirle solo a un devoto que ya haya alcanzado una fase más madura, cuando los hijos ya están crecidos y no dependen más de él. Primeramente, él se retira del vinculo familiar y, a través de un proceso gradual, comienza a incrementar sus actividades devocionales; utiliza su tiempo en actividades misioneras y en dar entrenamiento e iniciación espiritual a los devotos y devotas más recientes.

Más allá del vegetarianismo

Así como la filosofía y el canto, la comida vegetariana que primeramente ha sido ofrecida a Dios purifica la mente y el corazón, ayudando en el proceso de revelar la conciencia de Dios original, inherente a todos. Por ello, además de una alimentación estrictamente lacto-vegetariana, evitando así la violencia, los devotos de Krishna no comen nada que no esté previamente ofrecido a Dios. En verdad, cocinar para Dios se vuelve una autentica meditación espiritual y eleva a la persona a una grado de alta pureza y devoción. En realidad, tal estado de conciencia purificada, al ser transferido al alimento, pasa a purificar a toda persona afortunada que lo saboree.

Además de difundir el canto del maha-mantra Hare Krishna y propagar las enseñanzas védicas, el movimiento Hare Krishna también distribuye gratuitamente alimento espiritual en todo el mundo. La distribución de alimento espiritualizado realizada por el movimiento Hare Krishna, a través de su programa internacionalmente conocido como "Food for Life" (Alimentos para la vida), es, por lo tanto, tan beneficiosa para el cuerpo como para el alma.

El conocimiento Absoluto de Dios

El conocimiento expresado en los libros del Movimiento Hare Krishna capacita a cualquier persona para avanzar en la comprensión acerca de Dios, sin necesidad de tener que cambiar su actual afiliación religiosa, nacional o cultural. La ciencia de como conocer a Dios, como entender la relación y desenvolver nuestro amor por Él, nada tiene que ver con designaciones sectarias tales como hindú, cristiano, judío, etc. El servicio amoroso a Dios es la meta de todo camino religioso fidedigno, por ello, las informaciones filosóficas y devocionales autorizadas sobre tal servicio deberían ser aceptadas con entusiasmo, de donde quiera que ellas provengan. Amar a Dios debe ser el propósito de la vida espiritual, y toda religión autentica se esfuerza por enseñarnos, a través de un método práctico, cómo desenvolver este amor divino. Las preferencias entre diferentes santos nombres de Dios pueden variar de una religión a otra. De la misma forma, los modos de adoración y diversos detalles ritualísticos y doctrinarios pueden ser diferentes. Sin embargo, existe una manera de comprobar el resultado de las diferentes prácticas religiosas. El verdadero test de prueba es analizar cuanto conocimiento y amor por Dios desenvuelve el practicante, y, al mismo tiempo, cuanto desapego desenvuelve él de las cosas materiales temporarias.

Nosotros no somos estos cuerpos

Como almas espirituales somos eternos y viviremos para siempre, no obstante, nos compete a nosotros decidir en que condiciones queremos vivir. Al mal utilizar nuestro libre albedrío, decidimos abandonar nuestra posición en el mundo espiritual, e impulsados por deseos egoístas, venimos a este mundo ilusorio. Como consecuencia, aceptamos diferentes coberturas temporarias llamadas cuerpos materiales y somos víctimas de las estrictas leyes de la naturaleza material: vejez, enfermedades, sucesivos nacimientos y muertes (reencarnación). Mientras que en el mundo espiritual no existen cuerpos materiales, por consiguiente, no existe el nacimiento, la vejez, la enfermedad ni la muerte. Todos poseen una forma espiritual, y dado que todo está centrado en el servicio amoroso a Krishna, la Suprema Personalidad de Dios, todo es eternamente pacífico y pleno de bienaventuranza trascendental, debido a la armonía espiritual.

La meta última de la vida es, por lo tanto, regresar a esa morada trascendiendo definitivamente todas las miserias existentes en este mundo material. De esa manera, la vida espiritual comienza al comprender que somos almas espirituales o, en otras palabras, al comprender que no somos estos cuerpos materiales. Al realizar este punto de forma práctica, pasaremos a ocupar este valioso cuerpo material en el servicio devocional a Dios, para alcanzar la auto-realización espiritual.

La importancia de la vida humana

Las Escrituras nos advierten de la importancia vital de esta forma de vida humana. Aunque seamos almas espirituales, al ingresar en este mundo material somos forzados a aceptar diferentes coberturas corpóreas. Existen 8.400.000 formas de vida, incluyendo minerales, vegetales, reptiles, insectos, aves, seres acuáticos, mamíferos, etc., y de todas ellas la forma de vida humana es considerada la más evolucionada e importante. Con excepción de la vida humana, todas las otras especies de vida se limitan simplemente a cuatro actividades: comer, dormir, defenderse y acicalarse. La inteligencia de los animales no puede ir más allá de estas cuatro actividades.

El ser humano, sin embargo, además de ejecutar estas cuatro actividades básicas, posee una prerrogativa especial: él puede indagar sobre cuestiones filosóficas de la vida: ¿Cuál es la diferencia entre el cuerpo y el alma? ¿Quién es Dios, y cómo comprenderlo y alcanzarlo? ¿Por qué fui enviado a este mundo, y cómo me libraré de él?, etc. Las Escrituras Védicas nos explican que después de muchos nacimientos y muertes, la entidad viviente consigue purificar su conciencia y pasa a interesarse en los valores espirituales de la vida. En verdad, solamente al llegar a este punto de indagación espiritual es que la entidad viviente llega al verdadero estadio de vida humana, aceptando voluntariamente una vida disciplinada y austera, con el propósito divino de auto-realización.

El conocimiento perfecto de los Vedas

En el caso de que se acepte la importancia de este tipo de indagación, la próxima consideración será, naturalmente, donde hallar respuestas autorizadas para tales cuestiones. No debemos crear nuestros propios métodos "espirituales" o buscar respuestas a través de nuestra insuficiente capacidad mental o intelectual.

Dado que todos nosotros poseemos sentidos de percepción imperfectos y estamos sujetos a cometer errores, cayendo en diferentes tipos de ilusiones, nuestras opiniones relativas acerca de asuntos que están más allá de nuestra experiencia, estará repleta de imperfecciones y resultará un fracaso. Por lo tanto, pseudo-verdades establecidas exclusivamente en base a la especulación mental no pueden ayudar a nadie a entender la Verdad Absoluta, que se encuentra más allá del alcance de la mente y los sentidos imperfectos.

Según los Vedas, en el caso de que alguien quiera conocer algo más allá de la jurisdicción de su experiencia o poder de cognición, deberá someterse al proceso de oír de una autoridad que posea tal conocimiento. El Señor Supremo es el más poderoso entre todos los seres vivos y, debido a Su misericordia y bondad, fue el primero en proferir el conocimiento trascendental de los Vedas. Debido a que el Señor es el controlador absoluto, Él no puede ser influenciado absolutamente por nada. Como consecuencia lógica, Su conocimiento debe ser perfecto, y cualquier persona que transmita este conocimiento sin alteración, estará ofreciendo un conocimiento perfecto.

Por el arreglo divino del Señor, el conocimiento de los Vedas fue preservado en el tiempo mediante una cadena ininterrumpida de sucesión discipular, y Swami Bhaktivedanta (Srila Prabhupada) fue el representante de esta cadena discipular para los días de hoy. En otras palabras, aunque el conocimiento védico original se remonta a tiempos inmemoriales, al ser presentados por una autoridad espiritual como Srila Prabhupada, los libros del movimiento Hare Krishna transmiten el mensaje original, sin la menor alteración. En conclusión, Swami Prabhupada no forjó "verdades" sino que, como un siervo perfectamente cualificado de la corriente discipular, apenas nos entregó las enseñanzas intemporales de los Vedas sin adición, supresión o cambio alguno.

Bhakti-Yoga: Una Ciencia Espiritual

Ya discutimos anteriormente que nuestro cuerpo humano es la más valiosa de todas las dádivas de Dios, y que, a través del bhakti-yoga (servicio devocional), podemos darle el uso adecuado. Bhakti significa "devoción" o "servicio devocional", y yoga significa "conexión" o "ligación". De esa manera, bhakti-yoga es un proceso que nos enseña a ajustar nuestra vida de tal forma que el amor latente y la devoción pura por Dios, puedan manifestarse.

Todos nosotros tenemos la propensión a prestar servicio. El servir es inherente a la entidad viviente, así como el quemar es inherente al fuego, y el mojar es inherente al agua. Sin embargo, en conciencia material, al ejecutar servicio con su cuerpo, sentidos, mente o inteligencia, la entidad viviente ilusionada se apega a sus frutos. Actuando motivada por el interés material, o extendiendo sus intereses a su familia, sociedad, o nación, la entidad viviente queda presa de los falsos conceptos de "yo" y "mío". Debemos entender que este servicio materialmente motivado es en realidad la causa de nuestro cautiverio en este mundo, pues como lo confirma el Bhagavad-gita, "Es necesario prestar servicio a Dios. De otro modo el trabajo nos ata a la ley del karma".

Como cuando regamos la raíz de un árbol, el árbol entero recibe el beneficio, o como cuando llevamos la comida al estomago y el cuerpo entero es nutrido, de la misma forma, si prestamos servicio a Dios no solo nosotros estaremos recibiendo un beneficio concreto y verdadero, sino que toda la humanidad será beneficiada.

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